
Me da gusto que a personas que quise, no como amistad sino como pareja, estén encontrando el camino, que estén sabiendo qué quieren para ellas mismas y mejor aún, que estén haciendo lo posible para permanecer en ese camino que se han propuesto.
Me da tristeza en un momento que hayan interpretado mis intensiones como interés solo a sexo, a intenciones egoistas o solo por diversión propia y que no hayan valorado mi amor genuino, sincero con ganas de conocerse uno al otro y hasta de vivir lado de ella (cada una en su momento).
Pero si nuestro sufrimiento o preocupación fue necesario para que aprendiéramos a encontrar ese camino de la felicidad, me da gusto!
La felicidad no es un fin ni un medio, sino el resultado de vivir una existencia auténtica, sabia. La felicidad, de la misma forma que el amor, no son cosas que podamos perseguir, llegan y para algunos de nosotros nos ha llegado.
Y reconozco lo que me falta por hacer...



0 comentarios:
Publicar un comentario